27 Abril 2017

Todo el secreto de gobernar consiste en saber cuíƒí¡ndo es necesario quitarse la piel de leíƒí³n para ponerse la de zorro. Napoleíƒí³n Bonaparte.

Compartir

Por: LEONARDO REALES CHACON 

Doctor en Derecho.



Jamás pensó Don Miguel de Cervantes y Saavedra, que la pieza literaria donde describe a dos personajes disimiles terminaría por ser parte de la lectura universal. Aquel hombre llamado Quijote, maduro, coloso, ilusionista y aferrado al amor de dulcinea la mujer de su imaginación y quien se caracterizó por considerar como sus enemigos a los molinos de vientos y el Sancho, fiel y compañero amigo quien se aferraba a la idea de gobernar la ínsula, recobran vida en este mundo de pasiones y de ambiciones llamado política. 

Como en el cuento de cervantes donde la imaginación supera la realidad, algo similar sucede en el Municipio de soledad tierra de cultura en donde un mundo imaginario como el del quijote llama la atención a propios y extraños en donde el gobernante municipal ha convertido su obligación política y de gobierno en un micro cosmos al estilo de los que describe el  sociólogo Niklan Luhmann.

El "rocinante" en esta vivencia está representada por la administración pública que galopa bajo la egida de quien ejerce el poder democrático municipal y quien considera que también puede ejercer el arte de gobernar en medio de constantes enfrentamientos con aquellos que disienten de su estilo de gobierno considerándolos enemigos convirtiendo al municipio en campo de confrontación al estilo “quijote y los molinos de vientos". 

El alcalde de soledad olvida que el mejor encuestador es el tiempo y no las encuestas tabuladas que pudieran permiten en algunos eventos la manipulación a favor de quien quiera que la balanza le sea útil. No puede olvidarse que es el tiempo quien se va encargando de permear la conciencia de los pueblos encargándose de evidenciar la aceptación o no del gobernante. En el municipio de soledad como en cualquier otro para mantener la aceptación del gobernante y su gobierno se requiere que aquellas propuestas que se hicieron como se pretendía llegar al primer cargo municipal se realicen, lástima que en ese afán se le prometió a su pueblo convertirla en "el paraíso donde emane leche y miel".

El alcalde debe evaluar la incongruencia entre la percepción que el pueblo tiene sobre su gestión y la imagen que se tiene de el como gobernante. Para ello no requiere de una universidad ni de una trivia, basta que analice los indicadores de gestión y su plan de desarrollo. 

La verdad sea dicha: el gobierno confiable improvisa y carece de planificación y a esto se le suma que se ha rodeado de un equipo de trabajo que además de no tener 'un ayer' que simbolice experiencia tampoco aporta nada para el futuro del municipio 

El gobernar se asimila a un partido de ajedrez en donde la racionalidad es la razón de ser para el triunfar. La razón no solo amaina el poder del contradictor sino que también nos conduce a su control. El partido jugado hasta el momento por el gobierno de la soledad 'segura y confiable'carece de ella, basta con observar la forma como se rotan a sus funcionarios buscando la sinergia administrativa como si la administración pública fuera un juego o un laboratorio experimental. 

A lo anterior se le suma ahora la gran preocupación que le ha despertado al gobernante los últimos resultados de una encuesta de percepción ciudadana que no lo deja bien ubicado dentro del contexto ciudadano. Al burgomaestre, como el espejo del cuento de blanca nieves la encuesta no le satisfizo su ego de gobernante produciendo que se fuera lanza en ristre contra los encuestadores.

Y es de preocupar ese resultado ya que la percepción ciudadana que se tiene sobre la gestión administrativa del mandatario por muy maquillaje que se le dé a los resultados no le es favorable. Al gobierno le fue mal  en materia de seguridad, hábitat, recreación y oportunidad de crecimiento, desarrollo y empleo  de la ciudad de  soledad lo que confirma que el municipio sigue cabalgando como el quijote pero sin avizorarse solución alguna.

En educación y salud los índices se mantienen a favor del gobierno pero no por ello esta administración puede atribuirse este logro del año 2016 y cantar victoria o sacar pecho sobre todo porque la educación se desarrolla en medidas consecuenciales y en lo que se refiere a la salud aunque abarque a una población mayor esto no es sinónimo de calidad,"se ha mejorado la cobertura en  salud pero no en salud con calidad".

El alcalde debe preocuparse menos por el “cómo me ven" y preocuparse más por el "que estoy haciendo". El desgastado discurso de la diatriba por los 30 años de desgobierno es hora de ser superado para no ser también esclavo de la historia de soledad, recuerde que el gobernante no está llamado a sentenciar, es la historia la llamada a cumplir ese papel y solo al gobernante le corresponde a no repetirla.

La honestidad del gobernante nadie está llamado por muy probo que sea a dudarla del igual se predica para los demás, este gobierno debe trascender como enseño Marx al interpretar a los filósofos, más que enjuiciar a soledad enrostrándoles su virtud debería encausar sus esfuerzos en transformar la ciudad, que al decir verdad, estamos lejos de eso por lo menos eso es lo que nos ha dejado estos 15 meses de gobierno.