30 Mayo 2017

Evaluaci

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Las expectativas que el gobierno les vendió a los colombianos fueron muchas con relación al TLC que se firmó con los estados Unidos. El presidente Santos en un comunicado oficial  expreso que el tratado le generaría a Colombia unos 300.000 empleos, según Caracol, el presidente Juan Manuel Santos anunció que mañana se comenzarán a tomar las primeras medidas para la puesta en marcha del TLC con los Estados Unidos, y reveló que el Gobierno nombrará un Zar del TLC, que se encargará de implementar toda la estrategia para que Colombia esté a tono con las necesidades de este acuerdo comercial, teniendo en cuenta que ayudará a generar unos 300 mil empleos en el país.



“La aprobación del Tratado con los Estados Unidos es una señal política muy poderosa, Colombia ha dejado atrás, la época en que nos señalaron el paria del mundo, Colombia se ha sentado a la mesa de los grandes”, aseveró Santos. Con este tratado creceremos anualmente un 1x100 más, de lo que crecemos durante el resto de nuestras vidas. Con el TLC crecerán nuestras exportaciones en un 6%.”



El  ex presidente  Álvaro Uribe Vélez Uribe, con relación al TLC dijo:



a) Cada uno de nosotros se tiene (SIC) que convertir en un pedagogo del Tratado de Libre Comercio. Un esfuerzo de 22 meses de negociación, que representa una gran oportunidad y un reto para nuestra Patria…



b) Colombia, con 44 millones de ciudadanos, no puede vivir en medio de un discurso grande y una población pobre. Aquí hay que pasar del discurso a los hechos…



c) Esta negociación busca abrir de manera permanente el mercado de los Estados Unidos para nuestros productos, a fin de generar empleo a partir de la inversión y generar recursos para erradicar la pobreza…



d) ¿Cuántos países quisieran entrar libremente al mercado más grande del mundo que es Estados Unidos? Nosotros tenemos ahora esa posibilidad. El tratado es una oportunidad para que el país se conmueva (SIC) en la vía positiva; piense, se proyecte y actúe en grande…



 La revista Cedetrabajo, se pregunta lo siguiente ¿Cómo es que las exportaciones colombianas a Estados Unidos entre el 2011 (último año sin TLC) y el 2016 , han caído US$11.835 millones de dólares, la friolera de $34.2 billones de pesos.



 NADA DE LO PROMETIDO POR URIBE Y SANTOS SE CUMPLIÓ



 No se generaron los 300.000 empleos, que nos vendió Uribe y Santos. La tasa de desempleo a marzo de los años 2012 al 2017, oscilo entre el 10.4% del 2.012, al 10.4% de marzo de 2.017, lo que demuestra claramente que con la entrada del TLC fue muy poco el empleo generado. En los años 2010, teníamos en marzo un desempleo del 11.7 y en el 2.011, uno de 10.8%. La tasa global de participación, del año 2010 al 2.017, oscilo entre el 62.9% y 68.2% en el año 2.016, la más alta del período. Es necesario tener en cuenta que a medida que la TGP sea menor (menos gente buscando trabajo de la PEA) el desempleo es menor.



Las exportaciones no crecieron el 6%, sino por el contrario disminuyeron al pasar en el año 2.011 de US$21.705 millones a US$9.870 millones, en el año 2.016, lo que significa una disminución de 2.2 veces lo que exportamos en el año 2.011.o sea un 200% menos.



COMENTARIOS DE VARIOS COLUMNISTAS SOBRE LA INCIDENCIA DEL TLC CON LOS ESTADOS UNIDOS A LA ECONOMÍA COLOMBIANA.



En un escrito de mi autoría publicado en mayo 15 de 2.012, decía con relación a la iniciación del TLC con los estados Unidos “A partir del día de hoy, no hay excusa que valga, ni lamento o nos preparamos o sucumbimos. La historia económica ha demostrado que estos acuerdos comerciales no son buenos, ni malos, los resultados dependen de la capacidad de negociación del país. Si negociamos mal, nos ira mal, si negociamos bien los resultados serán positivos. En todo intercambio comercial habrá sectores económicos beneficiados y otros perjudicados, el balance final es el que dirá si a Colombia le fue bien con el TLC con USA.



 Indalecio Dangond  experto en el sector agropecuario y columnista en uno de sus artículos decía “Otro estudio prevé que Colombia importará desde Estados Unidos, en el primer año de vigencia del TLC, alrededor de unas 4.6 millones de toneladas de alimentos, lo que aumentará en 70% las importaciones provenientes de Estados Unidos, mientras que nosotros solo aumentaremos las exportaciones en 63.000 toneladas anuales. Es decir, Colombia consiguió 73 veces menos que lo obtenido por Estados Unidos.



En estas circunstancias, tendremos unas 365.000 hectáreas menos dedicadas a la agricultura comercial y más de 100 mil campesinos quedaran sin ninguna oportunidad en el campo, obligándolos a volver a cultivar coca o desplazarse a las ciudades a engrosar los cordones de miseria. Con el TLC, Colombia le entrega a Estados Unidos el control exclusivo del mercado de cereales y oleaginosas, sacrificando la soberanía alimentaria del país y violando el Artículo 65 de la Constitución Política colombiana.



Presidente Santos, ni el más despistado de los colombianos aceptan un negocio que arruina a más de 12 millones de productores del campo. Si usted no congela o aplaza el capítulo agropecuario en el TLC con los Estados Unidos, estaremos frente a una masacre del sector agropecuario en Colombia.(TLC:El detonante de una  masacre agrícola en Colombia)



Incluso de acuerdo a los resultados de estos cinco años, el país importo alrededor de 10 millones de toneladas de alimentos, quebrando prácticamente al sector agropecuario y, fue muy poco lo que exportamos a los Estados Unidos.



Cecilia López, en uno de sus artículos en el año 2011, afirmaba “Que quede como constancia histórica: con esa visión absurda de que se exporta o se muere y de que lo tratados per se generan riqueza, se perdieron 6 años para preparar al país de manera que pudiera competir con éxito con Estados Unidos, que nos va a inundar de bienes y servicios ahora con aranceles bajos o inexistentes. No se diversificó la oferta exportadora; no se mejoró la competitividad nacional; no se avanzó realmente en la transformación productiva, sin la cual es imposible ser un actor importante en el mercado internacional. Pobres campesinos, pequeños lecheros, pequeña industria. En fin, pobres los pobres, que en este país, fuera de limosnas, poca atención reciben para ser realmente productivos y salir del círculo de la pobreza. Tienen razón los caricaturistas colombianos: con el TLC se les va a mejorar el empleo pero... a los gringos.



El Senador Jorge robledo, en un artículo de 15 de junio de 2.015, decía “Mientras que algunos ingenuos esperan que los criollos defensores del TLC con Estados Unidos pidan excusas, van saliendo las cifras sobre el aumento de las importaciones: arroz: 2.557 por ciento; maíz, 98; soya: 65; carne de res y cerdo: 62; lácteos: 186; oleaginosas: 108 por ciento, según el Departamento de Agricultura gringo. De otra parte, y para sacrificar más a los productores agropecuarios, se plantea la eliminación del precio de sustentación de la leche y acabar con el Sistema Andino de Franjas de Precios, medida que, según se dice, Santos aspira tomar. Y la Misión Echavarría, siguiendo el artículo 2.17 del TLC con Estados Unidos, propone acabar las instituciones cafeteras, con lo que las trasnacionales podrán esquilmar más a los productores del grano.



El profesor Eduardo sarmiento, en uno de sus artículos semanales en el Espectador (el primer golpe en el TLC) afirmaba “¿La historia se repite? Luego de que los gobiernos señalaran que había tomado todas las precauciones que el experimento no les significa mayor amenaza al sector, la firma del TLC se saludó con un aumento de las importaciones de alimentos de más del 35%. En el primer trimestre las compras externas de leche y productos lácteos se incrementaron 1.000%, las de confitería 300%, las de molinería 80% y las de frutos comestibles 34%. El Ministerio de Agricultura salió a desvirtuar las cifras, diciendo que las importaciones de materias primas agrícolas destinadas a la industria, como los cereales, disminuyeron. Lo uno no contradice lo otro y, en conjunto, confirman el peligro del TLC. El tratado contempla una reducción gradual de los aranceles y establece cupos máximos de importación para las materias primas agrícolas, pero elimina de un tajo las tarifas de los productos finales. Los intermediarios, ni cortos ni perezosos, procedieron a traer las materias primas por la vía de los productos finales abaratados, disparando las importaciones de confites, leche, carne y café.”



 



En octubre 14 de 2.011, escribíamos lo siguiente “Un tratado de libre comercio no es bueno, ni es malo, ni favorece a todos los empresarios, comerciantes e industriales de ambos países. Solo el resultado de los intercambios podrá determinar qué sectores económicos se benefician o cuales se perjudican,  cuanto empleo se generó o cuanto empleo se perdió, cuales son las  inversiones nuevas  y cuales empresas salen del mercado por no poder competir. No podemos olvidarnos que un TLC, es de doble vía, así como me abren las puertas a mis productos con cero aranceles o con bajos aranceles, nosotros también le abrimos las puertas al país con el que negociamos lo que puede afectar  a algunos sectores económicos que no podrán competir con quién hemos negociado, lo que le implicara a esos industriales o empresarios del campo a dedicar sus esfuerzos a otros sectores económicos donde puedan ser competitivos. Tampoco es cierto que con un TLC, se favorecen todas las regiones de Colombia, como quedó demostrado que con la apertura económica las regiones costeras se iban a beneficiar, cuando los resultados fueron diferentes.



Para reafirmar lo que preveíamos podía suceder con el campo colombiano y en especial con el de la región caribe, escribimos antes de iniciarse las negociaciones en la segunda parte del TLC de Colombia con los Estados Unidos, lo siguiente “EL DESAFÍO AGRICOLA CARIBEÑO



 Para nosotros un tema que merece mucho estudio es el agrícola. El comercio mundial de alimentos lo dominan los Estados Unidos (13%), unión europea (3,9%), Brasil (3.4%), Argentina (2.2%), México (1.7%) y Chile (1.3%). Cinco firmas norteamericanas manejan el 42% del comercio en ese país y tiene altas ramificaciones en el resto del mundo (Kroger Co, Wal-Mart, Albertson’s, Safeway, Ahold USA). Seis firmas multinacionales dominan el mercado de producción de semillas  y material genético (Astra Zenca, Aventis, Dow Chemical, E.I Dupont de Nemours, Monsanto, Novartis). A lo anterior hay que sumarle los altos subsidios otorgados por la Unión Europea (36%), Japón (24%) y Estados Unidos (20%).



 



 Productos como el arroz, el algodón, el sorgo, el maíz, y  la industria  avícola, que son altamente generadores de empleo, corren peligro de perderse si el país no logra en la mesa de negociaciones mantener la franja de precios.



 



Pensar en dejar de producir esos productos en la región que tienen una alta demanda interna y por el empleo que genera no es una decisión fácil de tomar, pero de no pactarse una protección adecuada para ellos, de tal forma que coincidan dos factores uno que nos permita disminuir costos tecnificando más la producción y la otra que en el menor tiempo posible se logren desmontar los subsidios a los productos agrícolas en la OMC, tendremos que pensar en la reconversión creando un fondo especial para ello y poder dedicarnos a producir productos que no tienen una alta demanda interna, pero que tienen aceptación en el mercado Norteamericano, aunque no existe hoy día evidencia empírica del tamaño de ese mercado y los empleos que pueda generar.



 



 En la Costa podemos producir: oleaginosas (aceite de palma), mango, bananos, plátanos, aguacate, tomate, naranja, limones y lima, pero para exportarlos,  tenemos que competir con países como Argentina, Brasil y México, y además tener que  cumplir con las normas sobre  bioterrorismo,  medidas sanitarias y fitosanitarias pactadas que no son fáciles de cumplir e implican un aumento en los costos de producción...



 



Productos como las flores, papas procesadas, papas, azucares en bruto de caña, panela, cacao, café, piña, uvas, manzanas, frijoles y espárrago,  tienen una alta demanda en el país del Norte, pero en la Costa no lo producimos, sino en el interior del país.



 De acuerdo a todo lo anterior podemos concluir,  que nuestra región será la gran sacrificada en esas negociaciones sino se toman los correctivos del caso,  y al  igual a lo que sucedió con el modelo de apertura los beneficiados serán los del interior del país”



 



 



EL TLC CON LOS ESTADOS UNIDOS RESULTADOS NEGATIVOS EN ESTOS PRIMEROS CINCO AÑOS.



 



Hoy , mayo 24 de 2.017, cinco años después de haberse firmado el TLC, es triste decirlo nos deja un sabor amargo a nuestra economía que viene en una desaceleración acelerada hasta el punto de solo crecer en el primer trimestre de este año, en un 1.1%, porcentaje más bajo en los últimos años  y que de mantenerse esa tendencia en año completo no llegaríamos a un crecimiento del 1.5%, e incluso podríamos caer en una recesión sí el precio del petróleo baja  a niveles de US$40 dólares el barril.



 



Quienes de una u otra forma hicimos reparos al TLC, con antelación señalamos que lo que nos habían prometido se daría no se cumpliría. El tiempo nos ha dado la razón. Nuestros argumentos eran sólidos, no comimos cuentos de las ilusiones que nos pintaban, sabíamos de antemano y así lo dijimos, que  no se iban a cumplir las expectativas que  la clase dirigente empresarial y política del país trataron de vendernos con este acuerdo, que según ellos no solo generaría más de 300.000 empleos, sino que se lograría un desarrollo  tanto en la industria como en el campo, generando un mayor bienestar a los colombianos y en especial a los caribeños que seríamos los grandes beneficiados de ese tratado. Hasta el punto que los dirigentes barranquilleros propusieron el slogan “Barranquilla la capital del TLC”.



 



Los hechos demuestran lo contrario, que Barranquilla no es la capital del TLC, ni los colombianos nos beneficiamos con el TLC con los Estados Unidos, que el gran beneficiado en los últimos tres años del acuerdo han sido los gringos. Es más lo que importamos de ellos, que lo que le exportamos tal como lo pueden apreciar en el cuadro donde presentamos el balance de las exportaciones e importaciones del año 2010 al 2016.



 



Señor Trump, nuestra balanza comercial con ustedes, del año 2.014 al 2.016, arroja un déficit para Colombia del orden de US$11.660 millones de dólares, lo que significa que el tratado ha sido favorable para ustedes, en esos últimos años y la tendencia es que este superávit para su país, no solo se mantenga sino que se incremente más a medida que se vayan venciendo los plazos para el desmonte total de aranceles.



Una cosa es pensar con el corazón y otra pensar con la razón. En materia de apertura económica el país aún no se ha preparado, con los otros TLC nos ira igual o peor, porque el país no hizo su tarea cumpliendo la agenda interna, es decir no se preparó y le aposto al crecimiento económico vía mercados internacionales, sin contar con la infraestructura necesaria en materia de puertos, aeropuertos, vías de comunicación y lo más importante en la diversificación de la industria y el poder especializarnos en una o dos o tres ramas industriales innovadoras o especializarnos en una actividad donde podamos ser competitivos y que generemos trabajo de alta remuneración. Se nos olvidó que el mercado internacional es competitivo y en lo que somos buenos o creemos que somos buenos muchos países producen esos productos y tenemos que competir con  ellos.



 



Hicimos las cosas mal , y ese es el costo que tenemos que pagar, no supimos aprovechar la bonanza minera y petrolera no la sembramos, la despilfarramos comprando a nuestros dirigentes empresariales y políticos a punta de mermelada, nos dejamos ganar la pelea por la corrupción, descuidamos la demanda interna que es la que jalona el crecimiento económico y nos centramos en programas asistencialistas mal planificados utilizados para mantener el establecimiento, originando este comportamiento lo que hoy estamos atravesando una economía en desaceleración con tendencia a una recesión, con los daños colaterales que esto genera como el aumento del desempleo que lo veremos reflejado durante los años 2.017 y 2.018, desempleo cercano al 15% o de pronto más.



¿Qué saldrán a decir hoy lo defensores del TLC con los Estados Unidos y con los otros países. Donde están los sabios del DNP, con sus cálculos fantasiosos?



 



BALANZA COMERCIAL TLC FIRMADO CON ESTADOS UNIDOS 2.012-2.017




AÑO              EXPORTACIONES         IMPORTACIONES      BALANZA COMERCIAL



2.016                   9.870                           11.878                            (2.008)



2.015                   9.853                           15.512                             (5.659)



2.014                  14.200                          18.193                             (3.993)



SUB TOTAL      33.923                          45.583                             (11.660)



2.013                 20.600                           15.025                              5.575



2.012                 21.823                           14.062                              7.761



SUBTOTAL        76.346                           74.670                              1.676  (5años)



2.011                 21.705                            13.594                             8.111



2.010                 16.748                            10.477                             6.271



TOTAL             114.799                            98.741                            16.058    




El cuadro muestra una tendencia negativa en la relación comercial entre Colombia y los Estados Unidos. En los tres últimos años del TLC, arroja un déficit comercial favorable a los EEUU (US$11.660 millones), en detrimento de Colombia. Incluso antes de la firma del TLC, nuestra balanza comercial era favorable (US$14.382 millones) porque era más lo que exportábamos que lo que importábamos. Con el TLC de los Estados unidos, como con el de Canadá  nos dedicamos a importar alimentos subsidiados en esos países, lo mismo que con la UE, dejando de producir en nuestros campos  debido a que es imposible competir en precios, por los subsidios que ellos reciben. Pasamos de ser un país autosuficiente en materia arrocera, en maíz, sorgo, algodón, soya, a ser importadores. Llevando pobreza al campo



El efecto tasa de cambio, poca ha influenciado en las exportaciones colombianas en los últimos tres años, a pesar de la depreciación del peso que paso, de $1.768.23 por dólar, a una tasa del $1.926.83 a diciembre de 2.013, seguidamente en el 2.014, la tasa fue de $2.392.46, para en el 2.015 llegar a $3.149.47 y, en el 2.016, estar en $3.000.71 y actualmente a $2.889.45, el promedio exportado del 2.014 al 2.016, fue de US$11.308 millones, siendo su tendencia a mantenerse cerca de los US$10.000, cuando en el 2.011 exportamos US$21.705 millones. La tasa de cambio para nada ha influido en el incremento de las exportaciones hacia los Estados Unidos, pero si ha tenido efecto en las importaciones en los últimos dos años, hasta el punto que de un promedio de importaciones de US$15.194 millones, en el 2.016 importamos US$11.878 millones. Habría que analizar cuáles fueron los productos que dejamos de importar y ver si esa disminución se dio en los bienes de capital, porque de ser cierto eso sería una señal mala para el aparato productivo del país.



Los datos de las exportaciones totales, muestran una tendencia a la baja, por los precios de los commodites pasamos de exportar en el pico más alto dado en el año 2.012, de US$60.125 millones, a US$31.042 millones, en el año 2016.



Los colombianos no hemos sentido los beneficios de los distintos TLC que hemos firmado. Caso contrario es el NAFTA(TLC) firmado entre los Estados Unidos, México y Canadá en el año1.994, que arrastro un incremento en el volumen a comercializar entre los tres países, especialmente a México que paso de exportar US$50.000 millones, a US391.000 millones , en el año 2015.



México le exporta a los Estados Unidos US$291.000 millones e importa de ese país US$188.000 millones, lo que le representa una balanza comercial favorable para México de US$103.000 millones, que es lo que esta reclamando el presidente Trump, de buscar mecanismos para modificar el NAFTA, ya que el único favorecido son los mexicanos.



La diferencia entre Colombia y México, es del otro mundo, en el año 2015, Colombia exporto solamente el 9.1%(US$35.691), del total de exportaciones mexicanas US$391.000.



 



Por: Jorge Vergara C



Barranquilla, Mayo 24 de 2.017