Coca por toneladas

PERIODISTA OCTAVIO QUINTERO.  JUNIO 26 DE 2019

El negocio más rentable del mundo nos tiene en la inopia, no solo económicamente hablando, sino, y principalmente, en la inopia moral, ética y política

Colombia debiera estar inundada de dólares provenientes de la exportación de cocaína al mundo, principalmente a Estados Unidos, a donde se dirige, según la DEA, el 93% de su producción.

El más reciente informe de la ONU revela una producción mundial de cocaína de 1.976 toneladas, de las cuales, Colombia carga con el triste record de aportar el 70%, es decir, 1.383 toneladas.

Según el mismo informe, también aumentó la cantidad de cocaína incautada a 1.275 toneladas, lo que dejaría un saldo de 701 tons. efectivamente ingresadas al mercado mundial. Si se aplica el mismo 70% de procedencia colombiana, daría un saldo de 490,7 tons. efectivas en la corriente del comercio internacional.

 

Precios de mercado

Siguiendo con las estadísticas más confiables, la DEA asegura que el precio de la cocaína en las calles de Estados Unidos puede cotizarse en 139 dólares el gramo, es decir, 139.000 dólares el kilo; o lo que es lo mismo, 139 millones de dólares la tonelada que, multiplicados por 490,7, le representaría a Colombia un ingreso de 68.207,3 millones de dólares, lo que es igual a 204 billones, 621.900 millones de pesos al cambio de $3.000 por dólar.

Según el DANE, las exportaciones totales de Colombia en el 2018 sumaron 41.831 millones de dólares, es decir, la sola exportación de cocaína alcanzaría a ser 1,63 veces las exportaciones totales: ¡Increíble!

Sí, increíble, aún considerados los ingresos por el precio mayorista, teniendo en cuenta los gastos (o ganancias), correspondientes a casi 20 intermediarios entre el agricultor y el consumidor final en las calles de Estados Unidos o de Europa. Las nuevas cuentas, así estimadas, darían un ingreso neto por ton. de US$70 millones que, multiplicadas por las 490,7 que le asignan a Colombia, valdrían, US$ 34.349 millones, todavía mucho: el 82,11% de las exportaciones totales.

 

Campesinos millonarios

Frente a un precio mayorista de tal magnitud, cualquiera pensaría que los campesinos cocaleros se están llenando de plata; y, por eso, la erradicación por aspersión con glifosato o manual, voluntaria o forzada, es tarea inútil. No hay tal…

Una investigación adelantada por el británico, Frederick Frosyth, para su libro, ‘Cocaína, el negocio más rentable’, editado por Plaza & Janés, 2011, revela que una parcela puede producir hasta 750 kilos de hoja de coca en seis cosechas al año. Producir un kilo de base de coca, requiere de 150 kilos de hoja, es decir, al año, su producción se transforma en 5 kilos de pasta que en su parcela pagan a 1.000 dólares; o sea 5.000 dólares anuales, igual a $15´000.000, divididos por 12 meses = $1’250.000, = a 1,5 salarios mínimos: esa es la dura realidad.

 

¿Dónde se queda la utilidad?

Esa es la pregunta del millón, literalmente hablando. ¿Cuáles son las imbricaciones de los cárteles de la droga con la economía formal?… No es difícil responder, aunque resulte imposible de probar.

La lógica nos dice que transportar 150.000 toneladas de hoja de coca (producción estimada de 200.000 hectáreas en producción), de inhóspitas regiones hasta las refinerías (o cocinas que llaman), también incrustadas en abruptos sitios, no se hace propiamente a lomo de mula; y luego de transformadas en cocaína (unas 1.976 toneladas), moverlas hacia los puertos de exportaciones a Estados Unidos y Europa, tampoco es tarea fácil. Eso tiene que contar con un gran apoyo logístico en transportes terrestre y aéreo; de maquinaria y equipos que las autoridades no ven, porque se hacen las ciegas.

Y el manejo de la plata, esa cantidad de plata, como vimos atrás, tampoco es de bolsillo. El sector financiero tendría mucho qué decir al respecto… Pero, si el mismo sector financiero está pringado de grandes lavadores de capital, ¿cómo va a poder decir algo?

 

Sabía demasiado

Hay un chiste, para tocar de hilaridad cosa tan seria, que narra el cuento del tipo que le pregunta a otro cuánto son 2 + 2, y el otro responde, 4; y lo mató. Al preguntarle por qué, simplemente respondió: sabía demasiado.

Pues, eso era lo que le iba pasando al exdirector de la DIAN, Juan Ricardo Ortega al revelar, por allá en el año 2013, que alrededor de cien mil millones de dólares de empresarios y dirigentes colombianos están refugiados en paraísos fiscales… Y tuvo que salir corriendo del país, porque lo iban a matar…

Paraísos fiscales, bueno es recordarlo, se buscan para dos cosas en especial: para lavar activos y realizar flujos financieros de actividades ilícitas y, como refugio de capitales con fines de evasión fiscal. Dos personajes colombianos, sindicados de operar en paraísos fiscales, sirven de ejemplo de muchos más: Alberto Carrasquilla, actual ministro de Hacienda y, Darío Arismendi, hasta hace poco, director nacional de Caracol Radio, la más importante e influyente cadena radial del país.

Muchos más, sí señor: son los dueños del país, se distribuyen en propiedad o dirección los medios de comunicación y los grupos financieros; asisten a clubes prestigiosos; no se hacen notar con lujos, al menos aquí, y se camuflan en cargos respetables. Son los nuevos ‘narcos invisibles’, eufemismo utilizado en el primer informe del ‘Observatorio Colombiano del Crimen Organizado’, publicado por la Universidad del Rosario con el auspicio de Insight Crime: “No tocan nunca un kilo de droga, y mucho menos una pistola 9mm chapada en oro. Sus armas son un teléfono móvil encriptado, una variada cartera de negocios establecidos legalmente y un íntimo conocimiento de las finanzas mundiales”.

 

Con el pecado y sin el género

Con el pecado se quedan los campesinos cocaleros que, no teniendo qué más hacer ante el abandono del Estado, quedan en medio del fuego cruzado de ‘los perros de la guerra’, si no siembran; y del Ejército y la Policía, si siembran. Al final, como se vio, arriesgando la vida permanentemente por un infeliz salario y medio mínimo mensual….

Y sin el género el país nacional, del que hablaba Gaitán hace más de 70 años, que ve pasar, como espectador de tenis, las grandes fortunas generadas en su territorio ‘hacia el otro lado del charco’… Y, cuando algún capo entra en desgracia, entonces lo extraditan a Estados Unidos donde le vacían los bolsillos antes de devolverlo, y sus enlaces se curan, de paso, de que no hable demasiado aquí en Colombia.

 

Paradoja

el negocio más rentable del mundo nos tiene en la inopia, no solo económicamente hablando, sino, y principalmente, en la inopia moral, ética y política porque, esos grandes capitales que operan bajo la capa de Harry Potter, financian, además, a los que nos gobiernan.